Carta de un maestro

Noviembre 2005


La carta de un maestro                                          

 

“Quiero decirte que si uno no parte con un deseo intenso y una ambición absolutamente  desmedida , no tiene la más mínima posibilidad de éxito.  Hay que pensar que uno vive muy poco . Si viviéramos más , tendríamos la posibilidad de hacer la prueba con más cosas y de emocionarnos mucho menos con lo que hacemos. Es poco lo que se puede intentar porque se acaba el tiempo.

La única forma de subir el cerro, porque las dificultades son enormes, es partir con una energía y un convencimiento desequilibrado.

Tanto en la ciencia como en otras actividades, no es la gente equilibrada la que hace girar el mundo. Hay que tener una cierta dosis, sobre todo inicial, de desequilibrio. De lo contrario, si se parte con poca energía y muy ponderado, no se llega al final.

Pienso que el elemento central de la actividad científica y de la  actividad humana en general , es la pasión por hacer algo. Creo que, especialmente en nuestros tiempos, es una aproximación necesaria, aunque se corra el riesgo de que el resultado sea distinto al sueño inicial; aunque sea así, eso es infinitamente preferible a no hacer nada”.

 

Postdata : “Cuando sientas esa soledad cósmica del viajero infatigable no la rechaces, hazte amigo de ella y te engrandecerá”. 

 

Publicada en Diario El Mercurio Sábado 27 de Septiembre de 2005 por Dr Mauricio Purto.